¿Tienes Dolor Articular?

¿Te gustaría averiguar por qué te duelen las articulaciones y poder solucionarlo?

No eres la única persona que sufre dolor articular; todos sufrimos en algún momento de nuestra vida dolor en alguna de nuestras articulaciones o tendones.

El dolor articular es el trastorno más común que afecta al sistema musculoesquelético. Ataca a las articulaciones, las encargadas de dar movilidad a los huesos de diferentes partes del cuerpo como las rodillas, tobillos, cadera y muñecas, entre otras. 

Los hombres y mujeres lo sufren por igual, aunque el 73% de las mujeres padece dolor articular después de los 35 años. Mientras solo lo padece el 63% de los hombres, según un estudio de la Fundación Internacional de la Artrosis (OAFI).

El cuerpo humano tiene alrededor de 360 articulaciones. Algunas son vitales para poder realizar nuestras actividades diarias ya que nos permiten realizar movimientos, aunque también son fuentes potenciales de dolor. 

 

El dolor articular

Es percibido como una experiencia compleja sensorial y emocional desagradable que interfiere en la vida diaria. Es muy prevalente e incapacitante. Se ha calculado que el 88% de la población española sufre dolor articular.

El 40% de las personas mayores de 60 años, padecen de artralgias. Las enfermedades que causan el dolor articular son generalmente crónicas, incapacitantes y difíciles de tratar, lo cual genera frustración

 

Causas del dolor articular

El nivel de dolor que pueden sufrir las personas teniendo la misma enfermedad o lesiones similares, puede variar mucho. Algunas personas parecen más predispuestas al dolor, mientras que otras parecen ser inmunes. Estas diferencias están en relación con nuestra educación y cultura y por supuesto con nuestra genética.

La probabilidad de experimentar dolor articular aumenta con la edad, el estilo de vida sedentario, stress, sobrepeso, determinadas actividad profesionales o exceso de práctica deportiva por impacto sobre las articulaciones. 

Otros factores.

Lesiones o intervención quirúrgica previa, predisposición genética, estructura anatómica, obesidad…

Es consecuencia de un cambio o enfermedad persistente en los tejidos, como por ejemplo la artritis. Pero otras veces es consecuencia de una alteración o cambio en el propio sistema de alarma.

El dolor articular afecta a una única articulación (monoarticular) o a varias (poliarticular). Puede estar relacionado con artritis inflamatorias (artritis reumatoidea, espondiltis anquilosante, gota, polimilagia reumática), artrosis y síndromes dolorosos musculotendinosos. 

También puede estar provocado por un accidente o lesión, apareciendo por ejemplo, tras un impacto o caída. Entre las articulaciones más afectadas aparecen las rodillas como las de mayor incidencia (52%), le siguen las de la columna vertebral (40%) y las de las manos (25%).

 

Enfermedades que causan dolor en las articulaciones

Algunas enfermedades pueden producir dolor en las articulaciones. Estas son las más frecuentes:

  • Enfermedades autoinmunes como:
    • La artritis reumatoide. El sistema inmune ataca a los tejidos de las articulaciones como si fueran gérmenes. Esto causa dolor y rigidez.
    • El lupus. Con esta enfermedad el cuerpo ataca por error a los tejidos sanos.
  • Bursitis. Es la hinchazón de la bursa o bolsa que está llena de líquido y sirve de amortiguación entre los músculos, los tendones y los huesos.
  • Gota. Es un tipo de artritis y se produce cuando el ácido úrico se acumula en la sangre e inflama las articulaciones.
  • Tendinitis. Supone la inflamación de los tendones.
  • Condromalacia rotuliana. Produce el reblandecimiento y descomposición del cartílago por debajo de la rótula.
  • Artrosis. Se produce por el envejecimiento y desgaste de una articulación. En España, según la Fundación Española de Reumatología, afecta al 10% de la población. Puede ser de cadera, cervical, lumbar, de mano o de rodilla.
  • Artritis. Enfermedad reumática que lesiona el cartílago articular.

 

Pronóstico de la enfermedad

El dolor articular varía en función de su causa. En un principio, cuanto antes se identifique la patología que causa la artralgia, más facilidad para tratar tanto el dolor como la patología subyacente que lo causa

 

Síntomas del dolor articular

El dolor articular se presenta en forma de dolor agudo,  inflamación, rigidez y perdida de movimiento en la articulación afectada.

Estos síntomas generan limitaciones en lo movimientos que afectan a nuestra calidad de vida. Los síntomas suelen ser progresivos y se mantienen en el tiempo. Por ello, es importante tanto el tratamiento como la prevención.

Un buen ejemplo sería el de la artrosis, en la que el cartílago de la articulación —el tejido que protege la articulación— se deteriora. La capacidad regenerativa del cartílago es limitada y por ello se produce una pérdida progresiva de cartílago con el tiempo.

Una vez sin cartílago, los huesos se rozan unos con otros, provocando dolor, inflamación e incluso protuberancias óseas en la articulación. Este hecho causa rigidez y dificultad a la hora de realizar un movimiento.

El dolor en las articulaciones puede aparecer de forma repentina o desarrollarse progresivamente y empeorar con el paso del tiempo.

 

Pruebas complementarias para el dolor articular

El estado de salud del afectado se valorará con un examen físico completo. Algunas pruebas complementarias que se pueden realizar son:

  • Analizar el líquido sinovial.
  • Análisis de sangre: Velocidad de sedimentación globular (VSG) y niveles de proteína C-REACTIVA
  • Pruebas de imagen: Radiografías, ecografía, resonancia magnética, TAC

 

Tratamiento del dolor articular

Es muy difícil descubrir la causa o causas exactas del dolor. Incluso cuando existe un diagnóstico específico, cada paciente puede reaccionar de forma diferente a la medicación.

Existe una amplia variedad de tratamientos disponibles y no todos los tratamientos funcionan por igual con cada persona. Por eso la necesidad de realizar un tratamiento personalizado. En algunos casos, la medicación funciona desde el principio pero poco a poco su efecto desaparece. Probar varios tratamientos hasta encontrar el adecuado suele funcionar, y siempre es mejor que ir de médico en médico pidiendo distintas opiniones.

El médico especialista puede probar varios tratamientos con la esperanza de tener éxito, ya que algunos no funcionan desde el comienzo. De hecho necesitan un breve periodo de tiempo para conseguir el efecto deseado y poder evaluar el potencial de alivio. Actualmente no existe ningún tratamiento específico que elimine por completo el dolor articular, por lo que es recomendable acudir al médico para tratar la dolencia en cada caso concreto.

 

Siguiendo siempre las indicaciones médicas, existen tratamientos que ayudan a controlar el dolor:

  • Modificar la pisada. A veces puede existir una mala alineación de los miembros inferiores o la columna que alteran tu forma de caminar o correr. Una alteración de la pisada puede ser la causa de muchos dolores de rodillas, de cadera o de columna. Un estudio biomecánico de la pisada determinará si hay alguna anomalía y la necesidad de utilización de plantillas.
  • Ortoprótesis y ayudas a la deambulación. Para disminuir la carga de peso en la articulación afectada se recomienda el uso de bastones. Las ortesis descargan el compartimento afectado, estabilizan  y facilitan la propiocepción y metabolismo de los condrocitos.
  • La terapia manual y neuromodulación.  Está asociada a programas de readaptación funcional mejora la capacidad funcional y el dolor en pacientes con dolor del aparato locomotor.
  • Tratamientos no medicinales. Aumentando el flujo sanguíneo en la zona de dolor –indicado en dolores de espalda. Frio (crioterapia). Reduce la inflamación al contraer los vasos sanguíneos—indicado en lesiones deportivas, torceduras de tobillo o rodilla y post-cirugía.
  • Complementos no farmacológicos. Complementos dietéticos y alimenticios para suplementar el déficit que se origina en diferentes ocasiones. Por un lado están orientados a mejorar la fuerza de músculos y tendones y para aliviar los síntomas producidos por la artrosis. Y por otro para deportistas actuando sobre el dolor articular y la mejora de la movilidad.

Otros tratamientos

  • Fármacos. Existen fármacos para aliviar el dolor. Es importante personalizar cada tratamiento, ya que hay unos fármacos que responden mejor que otros dependiendo de cada persona. Adaptándolos individualmente y administrado continuadamente en el tiempo, disminuyen significativa el dolor. También incrementan la capacidad funcional, aunque los mejores resultados se obtienen cuando se combinan medidas farmacológicas y no farmacológicas. Los pacientes pueden requerir una combinación de medicamentos que actúen sobre diferentes mecanismos del dolor para lograr un efecto terapéutico satisfactorio.
  • Técnicas Intervencionistas. Infiltración intraarticular con anestésico local más corticoides y/o ozono (O3). Bloqueos analgésicos de nervios periféricos o perimedulares con anestésico local más corticoides de los nervios periarticulares.
  • Radiofrecuencia convencional (RF). Realizada mediante fluoroscopio o ecografía, la radiofrecuencia parece reducir de manera significativa la intensidad del dolor en un periodo de 6 -12 meses en más del 50% de los pacientes
  • Medicina Regenerativa – Ortobiología. Infiltraciones con ácido hialurónico (HA), denominada viscosuplementación. Productos autólogos de  sistema  de concentración de plasma rico en plaquetas (PRP).  Sistema de concentración de fracción vascular estromal (SVF) o sistema de concentración de medula ósea (BMC). Los efectos de estas terapias son  antinflamatorio, analgésico y regenerativo, con resultados curativos, paliativos o preventivos.
  • Tratamiento quirúrgico. Artroscopia (lavado y desbridamiento articular), artrodesis o artroplastia (prótesis)
 

¿Cómo prevenir el daño en las articulaciones?

Conforme el dolor aumenta, muchas personas suelen abandonar su lucha, admitiendo que la enfermedad les ha ganado . Así la enfermedad se convierte en un problema que involucra tanto al que sufre como a los que le rodean.

Mantener la actividad física y mental. Además hacer algo de ejercicio diario, como caminar o nadar. Tener siempre una postura correcta. El cuerpo activo a diario es una de las mejores maneras de tratar y prevenir el dolor. Aunque duela un poco al principio merece la pena comenzar a movilizar las articulaciones para evitar rigidez, potenciar la musculatura y bajar la inflamación.

Dieta saludable. La buena alimentación es una forma excelente de ayudar a tu cuerpo a mantenerse fuerte y saludable.  Combinándola con el ejercicio moderado ayuda a perder peso y conseguir tu peso ideal.

Educación postural. Una de las principales causa de dolor en la espalda está asociado a mala postura mientras hablamos por teléfono, estamos sentados viendo la televisión o el ordenador, dormimos en una mala posición o conducimos un exceso de horas sin parar a descansar.

Además

El dolor suele limitar la capacidad para trabajar y disfrutar de la vida. Si el tiempo pasa y no se mejora, las personas tienden a hacerse introvertidas y deprimirse, lo cual sólo aumenta la soledad y el aislamiento social. 

Si el dolor es crónico afecta no sólo al que lo sufre, sino a todos aquellos que le rodean, especialmente a la familia más cercana. Intenta compartir sus sentimientos negativos con los médicos, y guarda los buenos momentos para compartirlos con su familia y amigos. Es importante aprender a relajarse, así como mantener la actividad social, manteniendo contactos con tu familia y amigos.

 

¿Dónde puedo conseguir ayuda y consejos?

En el caso de que el dolor articular no mejore o persista a pesar de la medicación para el tratamiento del dolor, debería pedir consejo a un médico especialista.

 

En Clinica Medica Garcia Renedo en Granada, estamos especializados en dolor articular y patologías del aparato locomotor. Ayudamos  a pacientes con dolores articulares a encontrar el origen y la causa de lo que está pasando y a ofrecer la mejor solución para mejorar tu calidad de vida y retomar tus actividades habituales sin dolor. Para ello aplicamos tratamientos con excelentes resultados que permiten a los pacientes mejorar su dolor, sentirse bien y recuperar su felicidad.

Síguenos en www.sindolorarticular.com

 
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp